Se recomienda evitar el biberón y el bobo hasta que la lactancia esté establecida
- Carmen Cabrer, IBCLC, IYCFS, CLAAS, Educador Prenatal, Doula

- May 3, 2021
- 4 min read
Updated: Mar 25

Evite las mamaderas y el bobo durante el tiempo en que su bebé está aprendiendo a amamantar (primeras 4 semanas). Obtener leche de los biberones requiere una técnica diferente a la de amamantar. El uso de la técnica para obtener leche del biberón cuando se lacta en el pecho provoca problemas de agarre y de succión.
Es una recomendación ampliamente respaldada por organizaciones como la Asociación Española de Pediatría (AEP), la Academia Estadounidense de Pediatría (AAP), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y expertos en lactancia. Evitar el biberón (con /mamadera/tetina artificial) y el chupete (o bobo/chupón) en las primeras semanas ayuda a que la lactancia se establezca correctamente.
Es probable que los bebés que reciben tanto el biberón como el pecho en los primeros días tengan problemas con la confusión de glujo de la mamadera. Se recomienda evitar el biberón y el bobo (chupetes) hasta que la lactancia esté establecida (cuarta semana).
Cada díada es única. Si tienes dudas, dolor, dificultades de agarre o el bebé no gana peso bien, consulta cuanto antes con una consultora de lactancia certificada (IBCLC), pediatra o grupo de apoyo a la lactancia. El apoyo temprano marca la diferencia.
¿Por qué se recomienda evitarlos al principio?
Confusión de flujo o succión: La forma de succionar del pecho es diferente (lengua, mandíbula, labios y mejillas trabajan más). El biberón o bobo:chupete puede hacer que el bebé adopte un patrón más superficial, lo que genera agarre incorrecto, pezones lacerados, menor transferencia de leche y posible rechazo al pecho.
Impacto en la producción de leche: La succión frecuente y efectiva en el pecho es lo que estimula la prolactina y mantiene el suministro. Si el bebé usa bobo/chupete o biberón, puede lactar menos veces o con menos intensidad, lo que reduce la producción y aumenta el riesgo de suplementación innecesaria.
Señales de hambre: El chupete puede enmascarar las señales tempranas de hambre (buscar el pecho, chasquear labios), retrasando las tomas y afectando el ritmo natural de la lactancia.
Riesgo de destete precoz: Estudios muestran que la introducción temprana de biberones o chupetes se asocia con menor duración y exclusividad de la lactancia, especialmente en las primeras 2-4 semanas.
¿Cuándo se considera que la lactancia está “establecida”?
Generalmente entre las 3-4 semanas (a veces hasta el mes o 6 semanas, dependiendo del bebé y la persona que lacta). Señales comunes:
El bebé gana peso adecuadamente.
Hay pañales mojados y sucios suficientes (6+ mojados al día después del día 5-6).
La persona siente el pecho más suave después de las tomas y no tiene dolor persistente.
El agarre es profundo y cómodo, sin grietas ni molestias.
Una vez establecida la lactancia, el bobo/chupete se puede introducir de forma selectiva (sobre todo para dormir o siestas), ya que reduce el riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL) sin afectar negativamente la lactancia en la mayoría de casos.
Excepciones y consejos prácticos
Si necesitas suplementar (por indicación médica): Prefiere métodos alternos como vaso, jeringa, cuchara o sonda suplementadora en lugar de biberón para minimizar interferencias.
Biberón ocasional: Si es necesario (vuelta al trabajo, etc.), introdúcelo después de las 4 semanas y usa mamaderas/tetinas de flujo lento que imiten el pecho.
El bobo/chupete no sustituye las tomas: Ofrécelo después de amamantar o entre tomas, no como primera opción para calmar.
Limpieza y seguridad: Siempre esteriliza, no lo ates al cuello ni lo endulces, y limita su uso después del año para evitar problemas dentales.
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Si presenta problemas de lactancia, considere contratar los servicios de una consultora de lactancia IBCLC, que puede evaluar su lactancia, y ayudarle a superar cualquier contratiempo con el agarre del bebé al pecho.
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Referencias:
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Raczyńska, A., & Gulczyńska, E. (2019). The impact of positioning on bottle-feeding in preterm infants (≤ 34 GA). A comparative study of the semi-elevated and the side-lying position - a pilot study. Developmental period medicine, 23(2), 117–124. https://doi.org/10.34763/devperiodmed.20192302.117124
Raczyńska, A., Gulczyńska, E., & Talar, T. (2022). Advantages of side-lying position. A comparative study of positioning during bottle-feeding in preterm infants (≤34 weeks GA). Journal of mother and child, 25(4), 269–276. https://doi.org/10.34763/jmotherandchild.20212504.d-22-00008






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