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Manejo de la lactancia luego de una pérdida gestacional o neonatal


Cuando una familia atraviesa la pérdida de un bebé, hay un aspecto del posparto del que muchas veces se habla poco: la lactancia y la producción de leche. El cuerpo puede continuar produciendo calostro y leche aunque el bebé ya no esté. Para una madre en duelo, esta experiencia puede ser físicamente incómoda y emocionalmente muy difícil. Sentir los senos llenos, tener una bajada de leche o ver salir leche puede convertirse en un recordatorio inesperado de una pérdida que todavía se está intentando comprender.


No existe una única manera correcta de manejar esta situación. Algunas madres desean detener la producción de leche lo antes posible. Otras desean continuar extrayéndose leche durante algún tiempo. Para algunas, extraerse leche puede convertirse incluso en una forma de conexión y recuerdo de su bebé.

Todas estas decisiones merecen respeto.

¿Por qué aparece la leche después de una pérdida?

La producción de leche está relacionada principalmente con los cambios hormonales que ocurren durante el embarazo y después del nacimiento. Por eso, después de una pérdida gestacional avanzada, una muerte fetal o una muerte neonatal, el cuerpo puede comenzar o continuar produciendo leche aunque el bebé no esté presente.


Esto puede resultar especialmente desconcertante:

“Mi bebé ya no está, pero mi cuerpo sigue preparándose para alimentarlo.”


Esta contradicción entre lo que está ocurriendo emocionalmente y lo que está haciendo el cuerpo puede hacer que el duelo sea todavía más complejo.


Si deseas detener la producción de leche
  • Si tu decisión es dejar de producir leche, generalmente se recomienda hacerlo de manera gradual, especialmente si ya existía una producción estable.


  • Cuando los senos estén muy llenos o incómodos, puedes extraer únicamente la cantidad necesaria para aliviar la presión, sin intentar vaciarlos por completo. Conforme disminuye la producción, se pueden ir espaciando y reduciendo las sesiones de extracción.


  • La extracción abrupta puede aumentar la incomodidad y favorecer problemas como la congestión mamaria.


También pueden ayudar:

  • Compresas frías para disminuir la inflamación y el malestar.

  • Un sostén cómodo y de buen soporte.

  • Analgésicos habituales, cuando sean apropiados para ti y siguiendo las indicaciones de tu profesional de salud.

  • Evitar estimular innecesariamente los senos mientras la producción disminuye.


¿Y si quiero continuar extrayéndome leche?

También es una opción.


Algunas madres encuentran consuelo en continuar extrayéndose leche durante un tiempo. Para ellas, la extracción puede convertirse en un ritual, una manera de expresar amor o una forma de mantener una conexión con su bebé.


Otras madres pueden decidir donar su leche.

No tienes que decidir inmediatamente.

Puedes darte permiso para esperar hasta sentirte preparada.

¿Qué hago con la leche que ya tengo almacenada?

Esta puede ser una de las decisiones más difíciles.


Si tienes leche almacenada después de la muerte de tu bebé, existen diferentes posibilidades dependiendo de tus deseos y de las políticas del hospital o banco de leche.


Puedes decidir:

  • conservarla por un tiempo;

  • desecharla cuando estés preparada;

  • preguntar al hospital si puede recibirla;

  • explorar la posibilidad de donarla.


No existe una decisión emocionalmente correcta para todas las familias.


Lo importante es que tengas información y que nadie te presione para tomar una decisión mientras estás atravesando el duelo.

La lactancia también puede formar parte del duelo

Es importante reconocer que la lactancia no es solamente un proceso físico.


Para muchas madres, sus senos, la leche, el extractor, las fotografías o incluso determinados horarios pueden estar profundamente vinculados con su experiencia de maternidad.


Por eso, detener la producción de leche puede generar sentimientos contradictorios. Puede existir alivio porque el cuerpo deja de recordar constantemente lo ocurrido, pero también tristeza porque puede sentirse como otra despedida.


Y continuar extrayéndose leche puede brindar consuelo a una madre, mientras que para otra puede resultar demasiado doloroso. No hay una respuesta universal.

Cuando el cuerpo recuerda

Puede ocurrir que la leche aparezca en momentos inesperados: al escuchar llorar a otro bebé, durante una ducha, al acercarse la hora en la que normalmente se amamantaba o extraía leche, o incluso durante un momento emocional. Estos episodios pueden despertar tristeza de manera repentina. No significa que estés “retrocediendo” en tu duelo. Tu cuerpo también está atravesando un proceso de adaptación.

Cuidado con las señales de mastitis

Mientras la producción disminuye, es importante prestar atención a cualquier señal de complicación.


Busca atención médica si presentas síntomas como fiebre, dolor importante en el seno, enrojecimiento o inflamación que empeora, especialmente si te sientes enferma. Estos pueden ser signos de mastitis u otra complicación que necesita valoración.

¿Existe algún medicamento para detener la leche?

En algunas circunstancias, un profesional de salud puede considerar medicamentos como la cabergolina para ayudar a reducir la producción de leche. Sin embargo, no es apropiada para todas las personas y la decisión debe individualizarse según la situación médica y si existe una producción de leche ya establecida.

Por eso, no es recomendable automedicarse para “secar” la leche.


Habla con tu obstetra, médico, partera o profesional de lactancia para determinar qué opción es más segura para ti.

El acompañamiento de una consultora de lactancia puede ser importante

Después de una pérdida, una madre no debería tener que elegir entre cuidar su cuerpo y cuidar sus emociones.


Una Consultora de Lactancia IBCLC puede ayudarte a:

  • manejar la congestión y el dolor;

  • establecer un plan gradual para disminuir la producción;

  • realizar extracción manual o utilizar el extractor de manera adecuada;

  • explorar la posibilidad de continuar extrayéndote leche;

  • conversar sobre opciones para la leche almacenada;

  • acompañarte sin juzgar la decisión que tomes.


Y, sobre todo, puede ayudarte a atravesar este proceso respetando que la lactancia después de una pérdida es tanto una experiencia física como emocional.


No existe una forma correcta de despedirse de la lactancia
  • Algunas madres desean que la leche desaparezca rápidamente.

  • Otras necesitan más tiempo.

  • Algunas desean extraerse leche hasta que su cuerpo deje de producirla.

  • Otras encuentran significado en donar.

  • Y algunas simplemente necesitan atravesar cada día antes de decidir qué hacer.

  • Tu decisión es válida.

  • No tienes que justificarla ante nadie.

  • La leche que produces no define cuánto amaste a tu bebé.


La leche que decides dejar de producir tampoco significa que estés olvidándolo.

Una última palabra para las madres en duelo

Después de una pérdida gestacional o neonatal, tu cuerpo puede continuar haciendo cosas que tu corazón todavía no comprende.

Puede producir leche.


Puede sentir dolor.


Puede sangrar.


Puede necesitar descanso.

Y al mismo tiempo, tú puedes estar intentando aprender cómo vivir con una ausencia que nunca imaginaste.


Sé amable contigo.

No tienes que apresurar tu cuerpo.

No tienes que apresurar tu duelo.

No tienes que tomar todas las decisiones hoy.

Tu bebé fue importante.

Tu experiencia es importante.


Y tú también mereces cuidado y acompañamiento. 🤍


Recursos útiles:
  • Línea Nacional de Asistencia de Salud Mental Materna (en Estados Unidos disponible en español): Llama o textea al 1-833-TLC-MAMA (1-833-852-6262). Disponible 24/7, confidencial, con consejeras capacitadas.


  • En Puerto Rico:


  • Postpartum Support International (PSI): Recursos en español, grupos de apoyo virtuales y “Chatea con un experto”. Llama al 1-800-944-4773 o visita postpartum.net (sección en español).


  • Otras opciones: Habla con tu obstetra, partera,pediatra o proveedor de atención primaria.



Si hoy sientes que estás luchando, recuerda: no estás sola, esto es temporal y hay salida. Busca ese primer paso hoy —una llamada, una conversación honesta o unos minutos para ti— y verás cómo se alivia la carga.


Que nunca tengamos miedo de hablar de estos bebés

Porque una vida que fue amada nunca es insignificante.


🩷🩵 Octubre, mes de concientización y recuerdo de la pérdida gestacional y neonatal.



📲🗓️ Contáctanos para hacer una cita: https://wa.me/message/4JEUSEQSKFEML1








 
 
 

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