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| Orejitas para la extracción de leche. Cuando nos extraemos la leche, sirve de gran ayuda el seleccionar un lugar cómodo y que nos ayude a relajarnos lo suficiente para el proceso. Selecciona una silla que te provea suficiente apoyo tanto para tus brazos como para tu espalda (si es una silla sin brazos, algunas madres utilizan entonces las almohadas para lactar). Es de gran ayuda el levantar las piernas durante la sesión de extracción, ya sea con una banqueta, o levantando los pies en otra silla. La habitación no debe estar ni muy fría ni muy caliente. De igual forma, ayuda el comer algo antes de la sesión (aprovecha e ingiere alimentos que ayudan a la producción como una ensalada verde, avena, barras de avena, refresco de avena, nueces, mantequilla de maní, pizza, etc.). A algunas mamas le ayuda mucho escuchar música o tener una foto del bebé cerca. Aunque no es sumamente necesario, algunas mujeres dan masajes a sus pechos previo a la extracción. Otras prefieren aplicar calor. Sin embargo, a la mayoría le funciona el respirar profundo (lo mas aire que quepa en tus pulmones) y liberar el aire lentamente, una vez comienzan a extraer la leche. Muchas madres que ayudamos utilizan productos naturales, conocidos como galactagogos, que ayudan grandemente con la producción de leche. Nunca te extraigas por más de 20 minutos. De igual forma, si la extracción te está resultando dolorosa algo raro esta pasando—o estas utilizando la bomba incorrectamente o la bomba de extracción no es de buena calidad. Por ultimo, nunca pienses que la cantidad de leche que te extrae la leche es la cantidad real de lo que produces. Recuerda, la bomba es una maquina, cuya capacidad mayor es la succión negativa. Un bebé al lactar al pecho utiliza tanto la succión negativa como la positiva (cuando ordeña el pecho con la lengua), teniendo así la capacidad de extraer mucho mas. |




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