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| Rol del líquido amniótico en el embarazo El líquido amniótico cumple un papel importante en el desarrollo normal del feto. Este rodea y protege al feto a la vez que le proporciona fluidos. Ya para el segundo trimestre, el feto es capaz de tragar e inhalar fluidos, de tal modo que este entra en los pulmones, promoviendo el desarrollo y el crecimiento y el desarrollo del sistema gastrointestinal y de los pulmones. El líquido amniótico también permite que el feto pueda moverse mejor, lo que ayuda a que este desarrolle mejor los músculos y los huesos. El saco amniótico se forma alrededor de los 12 días luego de la concepción. El líquido amniótico comienza a llenar el saco de forma inmediata. La cantidad de liquido amniótico aumenta aproximadamente hasta la semana 28 a 32 de embarazo llegando a un poco menos de un cuarto de galón. Sin embargo, en algunos casos la cantidad de líquido amniótico puede ser demasiado escasa o demasiado excesiva. Un examen ultrasonido permite diagnosticar si hay poco o demasiado liquido. Oligohidramnios—se le llama así cuando la mujer embarazada tiene un nivel de líquido amniótico inferior a lo normal. Esta condición se puede presentar en cualquier momento durante el embarazo, pero es mucho más común durante el tercer trimestre de embarazo. Por lo general ocurre mas frecuente en los casos de mujeres cuyo parto se prolonga dos semanas más de la fecha (42 semanas). Los problemas relacionados con el nivel bajo de liquido amniótico son diferentes según el tiempo de embarazo de la madre. Por ejemplo, si el nivel de líquido amniótico es bajo al principio del embarazo, esto podría hacer que los órganos del feto se comprimieran, causando por ejemplo, malformaciones en los pulmones y en otros miembros. Por otra parte, si la escasez de líquido amniótico se presentase en la segunda mitad del embarazo, esto podría provocar deficiencias en el crecimiento fetal. Por ultimo, si la escasez de liquido amniótico se presentase cerca del momento del parto, esto podría aumentar el riesgo de complicaciones durante el parto, incluyendo accidentes potencialmente peligrosos con el cordón umbilical que pudiesen privar al feto de recibir oxigeno. Es por esto que existe la posibilidad de que las mujeres que sufren de oligohidramnios tengan que parir por medio de cesárea. No se sabe realmente cuales son las causas de oligohidramnios. Algunos estudios indican que las mujeres que padecen de oligohidramnios pueden ayudar a aumentar los niveles de liquido amniótico ingiriendo cantidades adicionales de agua acompañado de reposo en cama y disminución de actividad física. Polihidramnios—se le llama así a la condición de algunas mujeres embarazadas cuando presentan demasiada cantidad de líquido amniótico. La mayoría de estos casos son leves y vienen como resultado de una acumulación gradual de líquido excesivo durante la segunda mitad del embarazo. En los casos severos la mujer puede sufrir de dolores severos en el abdomen y dificultad para respirar. El polihidramnios puede también causar complicaciones en el embarazo como el parto prematuro, ruptura de membranas antes de término, desprendimiento de la placenta, accidentes del cordón umbilical, crecimiento fetal deficiente y parto por cesárea. Las mujeres que sufren de polihidramnios también son más propensas a sufrir hemorragias severas luego del parto. Los problemas que pueden provocar polihidramios incluyen incompatibilidad sanguínea, síndrome de transfusión fetal, y la diabetes crónica en la madre. Cerca de la mitad de las veces el polihidramnios se cura sin que sea necesario realizar ningún tipo de tratamiento. En otros casos se puede desaparecer cuando se corrige el problema que lo provoca. |




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