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| Como diagnosticar el reflujo en los infantes Muchas veces, con tan solo escuchar a los padres y ver al infante se puede hacer un diagnostico. Sin embargo, en algunos de los casos se deben hacer ciertos exámenes. Los exámenes mas comúnmente usados para diagnosticar el reflujo lo son: Barium swallow—esto es una prueba especial de rayos-x donde le permite al doctor ver el alimento bajar al esófago, luego hacia el estomago y por ultimo, a la primera parte del intestino delgado del bebe. Al bebe se le da a ingerir un liquido blanco con apariencia de tiza llamado barium. Luego una maquina de rayos-x sigue el barium traes del tracto intestinal superior y deja ver al medico si hay alguna anomalía. Sin embargo, este estudio no le da mucha información al medico de cómo trabaja el intestino cuando hay comida, y por esto no se considera como una forma confiable para diagnosticar el reflujo. Technetium reflux scan—con este examen, se le da a beber al infante la leche mezclada con technetium, un químico con radioactividad pobre. El medico sigue el technetium con una cara a través del tracto intestinal utilizando un tipo de cámara. Con este tipo de examen se puede saber si la leche es aspirada, como también se puede saber cuanto tiempo la leche permanece en el estomago. pH Probe—en este examen se introduce un sensor de ácidos a través de la nariz del infante hacia la parte baja del esófago. El sensor puede determinar si los ácidos del estomago están subiendo hacia el esófago. Por lo general, se deja el sensor entre unas 12 a 24 horas. Al terminar el examen, se puede determinar cuantos episodios de reflujo tiene el infante, y cuando ocurren estos episodios. Endoscopia con biopsia—este es el tipo de examen mas invasivo. Con este procedimiento, se pasa un endoscopio a través de la boca del infante hacia el esófago, estomago y duodeno, permitiéndole ver al medico si hay alguna irritación o inflamación presente (esofagitis). El problema es que no todos los infantes con reflujo desarrollan esofagitis, por lo cual un resultado normal no necesariamente quiere decir que el infante no padece de reflujo. |